Una vez que tenemos nuestro sitio bien posicionado en los buscadores, y recibimos multitud de visitas, es hora de mantener a esos visitantes en nuestro sitio. Es una lástima que por un pobre diseño se pierdan los usuarios que tanto trabajo nos ha costado atraer a nuestra web. Un diseño pobre no debe confundirse con un diseño sencillo, es más, suelen ser términos contrapuestos.
Un diseño recargado puede resultar muy espectacular, y mostrar la valía técnica del diseñador, pero ser muy poco productivo en cuanto a generar ventas en un sitio web. Podemos tener unas animaciones dignas de una superproducción de Hollywood, pero nuestro visitante probablemente, si antes no ha desistido esperando a su carga, se aburrirá de ellas al tercer visionado, y se dirigirá a otro sitio que le muestre información detallada del producto en el que está interesado.
La naturaleza de internet es principalmente esa, información. El navegante busca esencialmente información, y secundariamente comprará o interactuará con el sitio web. No tener en cuenta este punto es desconocer las particularidades del medio al que nos enfrentamos. Internet no es solamente una sala de cine, ni una teletienda, ni un periódico. Es eso y mucho más. Pero principalmente es un medio de información. Y la mejor manera de triunfar en este medio es facilitar información de una manera sencilla al visitante.
Un sitio web debe estar orientado por completo al visitante, y a hacer de su navegación por nuestras páginas una experiencia satisfactoria. El resto (la venta, la fidelidad...) caerá por su propio peso. Vamos a comentar ahora esas pequeñas cosas que se deben o no hacer, y que marcan la diferencia entre un sitio productivo y un sitio bonito.
Las introducciones en los sitios web son una práctica tan extendida como innecesaria en muchos de ellos. Mostrar la típica introducción en flash, que lleva al navegante a esperar pacientemente la barra de progreso mientras se carga la película, demuestra desconsideración hacia el visitante. El navegante no está en una sala de cine con unas palomitas esperando su película favorita. Está en internet y quiere información rápidamente. Si no se la proporcionamos a la velocidad de la luz, hará uso de esa flecha verde de la parte superior izquierda de la pantalla, y es muy posible que hayamos perdido un usuario para siempre.
Las películas y los alardes técnicos, que enriquecen la red y no son malos en si mismos, es mejor dejarlos a elección del usuario, pero ya una vez dentro de nuestra web, y avisándole siempre de lo que va a encontrar tras el enlace. Son detalles que agradecerán, como mostrar el tamaño de páginas muy largas en el enlace, o avisar de un documento en formato PDF o Powerpoint.
El anuncio "saltar intro" tampoco es aceptable. Obliga al usuario a una pulsación extra, a una elección extra sobre algo que carece de interés para él. No es conveniente despreciar las pulsaciones del usuario, una de ellas podría ser la temida flecha verde. Las introducciones aportan muy poco en internet.
Otra de las cosas más comunes que se encuentran en la red es la optimización para determinados navegadores o determinadas resoluciones. Se corre el riesgo de perder usuarios por ahorrarse unas pocas líneas de código. Presuponer que un usuario tiene los mismos medios de acceso a la red que nosotros es una apuesta arriesgada. Internet no es una persona conectada a un PC corriendo Windows e Internet Explorer. Los dispositivos desde los que se accede a la red son cada vez más variados, y conviene tenerlos en cuenta. Por pocos visitantes que nos aporte un medio, no es tan costoso que la página sea accesible también para ellos.
Nuestra página debe ser visible y operativa en el mayor número de navegadores posible, y con la menor amplitud de requisitos técnicos que sea posible. También conviene recordar que muchos usuarios no tienen privilegios de administrador, y por tanto no pueden instalar plug-ins ni programas externos para visionar nuestras páginas. Una web que sea funcional en todos los navegadores del mercado, con cualquier resolución, queda mucho más profesional que una web optimizada para IE6 a 1024x768.
Una de las reglas básicas de usabilidad dicta que no se debe forzar al usuario a hacer un uso excesivo del scroll vertical (el horizontal está terminantemente prohibido). Para no incumplir esta regla, emplazo al lector a una segunda parte de las reglas de usabilidad